Argentina y las Renovables

Argentina y las Renovables: Una oportunidad para liderar la región

De acuerdo con datos del Banco Mundial, Argentina es en la región uno de los países con mayor emisión de gases de efecto invernadero con un promedio de 4,5 toneladas métricas por habitante (TM/h) de dióxido de carbono (CO2), este dato bastante negativo también representa la oportunidad para el país de convertirse en un ejemplo del camino para la reducción drástica de estas emisiones si los argentinos somos capaces de aprovechar los recursos que la naturaleza nos ha legado. La pregunta para visualizar el futuro del camino que recién iniciamos es si seremos capaces de explotarlos y convertirlos en riqueza de una forma sustentable. La mirada tiene que ser mucho mas profunda, una estrategia de estado que marque los lineamientos para una implementación que podría ser federal.

Con las actuales leyes de renovables se inicio el camino para la instalación y uso de generación eléctrica a partir de fuentes renovables bajo un esquema de sistema eléctrico aun centralizado; si continuáramos principalmente por este camino podríamos alcanzar un alto porcentaje de capacidad instalada en renovables pero con una estrategia equivocada, dado que no habría capacidad de transporte para esa energía y estaríamos andando un camino mas centralizado cuando el mundo se mueve a los esquemas colaborativos con una tendencia irreversible, muchas veces es difícil conectar todos los puntos o fenómenos sociales y económicos, por lo que quizás cueste ver que la globalización hoy asumida puede ser visto como un esquema de colaboración entre naciones que representa más que una sofisticación del intercambio comercial de los fenicios.

Considerando el fenómeno colaborativo profundizado por los avances tecnológicos y especialmente los de las ciencias de la computación, la estrategia tiene que poner mas énfasis en este tipo de tendencias aplicadas a las renovables fundamentados en la mas reciente Ley de Generación Distribuida para identificar las potencialidades que de ella puedan derivarse. La Argentina tiene buenos vientos y radiación solar no solo en las provincias del norte, tiene litio y otros minerales, tiene talento humano, un tamaño de mercado interno mayor que otros países de la región y, si decidimos cambiar nuestro esquema mental, acceso a los mercados más interesantes del mundo. Todos estos recursos están íntimamente relacionados con los problemas a resolver, el futuro y la reducción de emisiones contaminantes.

La producción eléctrica centralizada podría ampliar su horizonte para desplazar la generación térmica, la intermitencia de las renovables es la razón mayormente aducida para descartar esta posibilidad, pero tenemos litio y otros minerales para liderar el desarrollo de sistemas de almacenamiento de gran escala o escala “utility” como se le conoce, así como, de sistemas de almacenamiento residencial, para desarrollar y liderar se requiere un talento humano, en buena parte sub – utilizado, que constituiría el fundamento para la creación de una clase media solida que disfrute de una mejor calidad de vida autentica, la mayoría podría autogenerarse electricidad para reducir las pérdidas por transmisión y optimizar el uso de la energía.

El costo de transporte es uno de los factores comúnmente mencionados al hablar de nuestra falta de competitividad, sin entrar en asuntos sindicales pero sabiendo que el territorio si bien extenso es mayoritariamente plano y recto, podríamos ser nosotros quienes tomáramos la posta en el desarrollo de vehículos eléctricos y autónomos, pensemos que la mayor parte si no todos nuestros unicornios son empresas de software o en cuyo centro está el software. Si hablamos del transporte privado o personal, no deberíamos enfocarnos en cambiar el parque automotor diesel que no refinamos a uno eléctrico no solo limpio sino en el que tendríamos ventaja competitiva?, hasta grandes diseñadores de automóviles tenemos, y nuevamente hablamos de cambiar armado por trabajos de mayor valor agregado.

Sin dejar volar la mente demasiado para no parecer ciencia – ficción, estamos desarrollando bancos virtuales, operadores de criptomonedas y otras funcionalidades sobre blockchain, podríamos aplicar los mismos principios y desarrollar herramientas colaborativas que requieren registrar las operaciones para sustituir intermediarios ineficientes hoy presentes en casi cada ámbito de nuestras operaciones, estos desarrollos requieren de un altísimo poder de computo y de energía para alimentarlo y nuevamente podemos cerrar el circulo diciendo que disponemos de la posibilidad de generar esa energía y de usar refrigeración natural creando grandes centros de datos en el sur del país.

En resumen, la oportunidad es real y factible, pero se vislumbra un 2019 de tímidos avances hacia un mayor desarrollo de las energías renovables, crecerían las expectativas y el empleo en el sector, enfatizando un empleo de calidad, pero el sector no escapa a las marchas y contramarchas del país, por lo que el resultado de las elecciones podría marcar un antes y un después, al igual que nuestra capacidad para hacer un uso sustentable y eficiente de lo que la naturaleza legó al territorio argentino.

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